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Quizás la madre naturaleza esté ansiosa de tomar personificación por medio de los mitos, para advertirnos, para reclamarnos, para darnos a conocer su clamor desesperado por el mal trato que le damos. Quizás sea este el más misterioso y agónico mensaje que la humanidad oye. Todas las culturas incluyen en su sinfonía de reclamos cosmogónicos, el grito de la tierra y el grito del agua, como elementos primigenios y generadores, pero injusta, torpe y malévolamente tratados por el hombre.
La Madre Monte, es la deidad tutelar de los ríos. La Madre Monte se baña, y como no quiere que nadie se bañe con ella, emponzoña las aguas para causar daño a quienes contravienen su mandato. Pero si los ríos tienen su leyenda, también la tienen las montañas, las sierras y las mismas faldas de las cordilleras. En los montes y montículos vive la madre monte. El de la Madre Monte es un mito o leyenda Universal que se encuentra presente en varias regiones de Europa con algunas variantes. Para la leyenda campesina nuestra, ella es una mujer corpulenta, de rostro medio humano y medio animal, y con afilados y grandes colmillos. |